Cuando pensamos en la boca, solemos imaginar dientes, encías, masticación… pero ¿sabías que tu sistema masticatorio también juega un papel clave en el equilibrio de todo tu cuerpo? En nuestra clínica dental en Mijas y Fuengirola, cada vez más pacientes nos preguntan sobre la relación entre la mordida y la postura. Y es que, en realidad, todo está conectado.
Hoy te hablamos del captor oclusal, un término que puede sonar técnico, pero cuya función es esencial para nuestra salud global.
¿Qué es el captor oclusal?
El captor oclusal hace referencia a los receptores neurosensoriales que se encuentran en nuestro sistema orofacial, también conocido como sistema estomatognático. Este sistema no solo se encarga de funciones como masticar, hablar o tragar, sino que también envía información al sistema nervioso central para ayudarnos a mantener el equilibrio corporal y una postura adecuada.
¿Cuáles son los receptores clave que actúan como «sensores» posturales?
-
Los dientes y su ligamento periodontal
Cada vez que cerramos la boca y nuestros dientes encajan entre sí (lo que llamamos “oclusión”), se activan estos ligamentos. Son como sensores que le dicen al cerebro si la mordida está equilibrada o no. -
Los músculos y ligamentos que participan en la masticación
No solo usamos los dientes para triturar los alimentos. Todo un sistema muscular trabaja en conjunto, y estos músculos también mandan señales al cerebro sobre el movimiento y la tensión en la zona. -
Las articulaciones temporomandibulares (ATM)
Situadas a ambos lados de la cabeza, justo delante de los oídos, estas articulaciones permiten abrir y cerrar la boca. Tienen receptores que detectan presión, posición y movimiento, enviando continuamente información al sistema nervioso.
¿Por qué es importante conocer sobre los receptores neurosensoriales?
Desde el enfoque de la posturología, la oclusión no se entiende simplemente como un engranaje de dientes que encajan, sino como un sistema neurosensorial. Cada elemento del sistema bucal está conectado con otras funciones vitales como la respiración, la deglución y, por supuesto, la postura.
Por eso, mover dientes no es tan simple como puede parecer. Aunque con ortodoncia podamos corregir la alineación, los dientes tienen «memoria», y tienden a volver a su posición inicial si no se respetan también los patrones funcionales que los acompañan.
Una visión integradora: dientes, funciones y equilibrio
Como decía una gran maestra de la Rehabilitación Neuro-Oclusal: “O petan los dientes o petan las funciones”.
Es decir, si no cuidamos la forma en que respiramos, masticamos o tragamos, por muy bien alineados que estén los dientes, todo el sistema puede desequilibrarse. De ahí la importancia de trabajar con una visión global e integradora.
En nuestra clínica dental en Mijas y Fuengirola, aplicamos este enfoque en nuestros tratamientos de ortodoncia y odontología funcional, especialmente en niños en etapa de crecimiento, pero también en adultos que buscan un tratamiento más allá de lo estético.
