¿Sabías que algo tan sencillo como la posición de tu lengua puede ayudarte a reducir el estrés y mejorar tu bienestar general? Así es. Colocar la lengua sobre el paladar no solo influye en tu salud bucodental, sino también en tu sistema nervioso. Te contamos por qué.
La postura correcta de la lengua
La postura ideal de la lengua se mantiene plana y pegada al paladar blando, es decir, a la parte superior de la boca, sin hacer fuerza excesiva. Esta posición activa una serie de nervios importantes, entre ellos:
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El nervio trigémino (CN V)
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El nervio glosofaríngeo (CN IX)
Ambos transportan información sensorial y motora, y están conectados con el sistema nervioso parasimpático, el encargado de ayudarte a relajarte, respirar mejor y digerir adecuadamente.
Relaja tu cuerpo… con la lengua
Cuando presionas suavemente la lengua contra el paladar, estás estimulando estos nervios parasimpáticos, lo que puede provocar una sensación de calma general en el cuerpo. Esta sencilla acción puede ayudarte a:
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Reducir el estrés y la ansiedad
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Mejorar la digestión
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Dormir mejor
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Relajar los músculos de la mandíbula, garganta y cuello
Y por si fuera poco, también puede mejorar la respiración durante el sueño, algo especialmente útil en personas que roncan o padecen apnea del sueño leve.
Cómo crear este hábito de forma sencilla
Incorporar este pequeño gesto a tu día a día es más fácil de lo que parece. Solo necesitas práctica y conciencia:
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Toma conciencia de tu lengua
A lo largo del día, para unos segundos y observa dónde está tu lengua. ¿Está descansando en el fondo de la boca? -
Colócala en el sitio correcto
Si no está tocando el paladar, presiónala suavemente contra el techo de tu boca. No hace falta que hagas fuerza, solo mantenla en contacto. -
Hazlo habitual
Practica mantener tu lengua en esta posición durante algunos minutos, y ve aumentando el tiempo poco a poco hasta que se convierta en algo natural. -
Repite a diario
Igual que otros hábitos saludables, cuanto más lo practiques, más fácil será que se integre en tu día a día.
Un gesto pequeño, grandes resultados
En la Clínica Dental Ana Claros creemos en una visión integral de la salud. El cuidado bucodental va mucho más allá de los dientes: también implica entender cómo aspectos como la respiración, la postura y la relajación están conectados.
Si tienes dudas sobre tu respiración, problemas de mandíbula o quieres mejorar tu descanso, estaremos encantados de ayudarte.
Recuerda: usar tu lengua para relajarte es un gesto simple que puede marcar una gran diferencia.
