Cuando pensamos en bruxismo, solemos imaginar a alguien rechinando los dientes mientras duerme. Pero… ¡no es el único tipo que existe! Muchas personas aprietan los dientes durante el día sin darse cuenta, lo que se conoce como bruxismo de vigilia o bruxismo diurno.
¿Cómo saber si tienes bruxismo diurno?
Si experimentas síntomas como:
- Dolor en la cara o la mandíbula.
- Sensación de sobrecarga en cuello y hombros.
- Desgaste en los dientes.
- Dolor de cabeza frecuente.
Podría ser una señal de que estás apretando los dientes más de lo debido. Lo normal es que nuestros dientes estén en contacto solo unos 7-8 minutos al día, por lo que si te sorprendes con la boca en tensión constantemente, es hora de prestarle atención.
¿Por qué ocurre el bruxismo de vigilia?
Este hábito suele estar relacionado con:
- Estrés y ansiedad.
- Malas posturas corporales.
- Hábitos adquiridos, como concentrarse apretando los dientes.
- Desequilibrios en la mordida o problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
¡Autochequéate y toma el control!
Si quieres empezar a reducir el bruxismo diurno, prueba estas estrategias:
- Toma conciencia: Revisa tu boca durante el día y relaja la mandíbula si la notas tensa.
- Mantén la postura: Evita encorvarte y mantén la cabeza alineada.
- Ejercicios de relajación: Practica respiración nasal y relajación de la zona orofacial.
- Consulta a un especialista: Un enfoque integral como ORTOMIOFUN® puede ayudarte a corregir la causa del problema y mejorar tu calidad de vida.
Si te has pillado in fraganti apretando los dientes… ¡No lo ignores! Pide una consulta y descubre cómo podemos ayudarte.
