¿Has notado que tu hijo o hija rechina los dientes mientras duerme? Este hábito, conocido como bruxismo infantil, es más común de lo que parece y puede generar muchas dudas e inquietudes en casa. Sin embargo, queremos transmitirte un mensaje de tranquilidad: en la mayoría de los casos, no representa un problema grave y, con un enfoque adecuado, puede gestionarse de forma eficaz.
¿Qué es realmente el bruxismo infantil?
El bruxismo no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma. Es una respuesta del cuerpo ante alteraciones del sistema nervioso central, que pueden tener múltiples causas. A diferencia de los adultos, en los niños el desgaste dental por bruxismo suele ser muy limitado, salvo en casos muy concretos, como cuando existe reflujo gástrico.
Por eso, más allá de tratar las consecuencias, es fundamental buscar el origen y trabajar sobre él.
¿Qué puede causar bruxismo en los niños?
Las causas más comunes del bruxismo infantil incluyen:
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Estrés o ansiedad, incluso en edades tempranas
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Trastornos del sueño
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Obstrucción de las vías respiratorias (vegetaciones, amígdalas, etc.)
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Reflujo gastroesofágico
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Consumo elevado de azúcar refinado
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Exposición prolongada a pantallas (televisión, tablet, móvil)
Cada niño es único, y por tanto, el origen del bruxismo puede ser diferente en cada caso.
Un enfoque integral: lo más importante
En la Clínica Dental Ana Claros defendemos un enfoque respetuoso e integral para tratar el bruxismo infantil. Esto significa que no se trata solo de poner una placa dental (que, por cierto, no siempre está indicada en la infancia), sino de entender qué está provocando ese rechinar de dientes y actuar sobre ello.
1. Evaluar y derivar si es necesario
El primer paso es realizar una revisión con un odontopediatra, quien podrá valorar si hay signos clínicos de bruxismo y, en caso de ser necesario, derivar al niño o la niña a otros profesionales, como el pediatra, un otorrino o un médico digestivo.
2. Abordar la causa principal
Una vez identificada la posible causa, se puede trabajar en ella. Algunas estrategias que solemos recomendar incluyen:
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Establecer rutinas de sueño regulares y de calidad
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Reducir o eliminar el consumo de azúcares refinados
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Regular el uso de pantallas, sobre todo antes de dormir
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Fomentar espacios de calma y relajación durante el día
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Tratar cualquier dificultad respiratoria o digestiva
Y si no te recomiendan una placa… no te preocupes
A menudo, las familias esperan una solución “rápida” como una férula o placa de descarga. Sin embargo, en la infancia, rara vez es necesaria. Las férulas suelen estar indicadas en casos de dolor, desgaste severo o cuando se han descartado otras causas. Nuestro objetivo es siempre proteger la salud del niño a largo plazo, sin intervenciones innecesarias.
En resumen: el bruxismo infantil puede ser una señal de que algo necesita atención, pero no es motivo de alarma. Con un buen diagnóstico, un enfoque integral y un acompañamiento cercano, es posible ayudar a tu hijo a recuperar el equilibrio.
En Clínica Dental Ana Claros estaremos encantados de resolver tus dudas y acompañarte en cada paso. Porque cuidar la salud bucodental de los más pequeños es también cuidar su bienestar general.
